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domingo 19 de noviembre de 2017
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Visi贸n

· 28 febrero de 2012

Extinci贸n o decrecimiento

El humorista y cineasta norteamericano Woody Allen, que ha expuesto los puntos de vista de la clase media urbana de los Estados Unidos para tomar distancia, dijo respecto de la civilizaci贸n actual globalizada: 鈥渉emos llegado a una bifurcaci贸n decisiva. Un camino nos lleva a la extinci贸n de la especie y el otro a la desesperaci贸n. Espero que seamos capaces de tomar la decisi贸n correcta鈥.

El fascismo del fin del mundo

Un desv铆o lleva a la extinci贸n. El otro genera hambre, guerras, pandemias y que probablemente est茅 controlado por un poder fascista o totalitario, que ya se est谩 imponiendo como necesidad de corromper y contaminar para obtener beneficios.

Hay, para algunos, una tercera v铆a: el decrecimiento, la elecci贸n consciente de la 聽sobriedad. Para eso tenemos que crear otra manera de relacionarnos con el mundo, con la naturaleza, con las cosas y los seres que genere felicidad y 聽pueda ser generalizada. Las sociedades que autolimitan su capacidad para producir tambi茅n pueden ser alegres y vivir bien con menos bambolla de trastos in煤tiles y desechables que nosotros.

Los que tenemos algunos a帽os hemos alcanzado a ver c贸mo se viv铆a con confianza y tranquilidad, 聽con las puertas abiertas, sentados a la puerta conversando los adultos y jugando a la pelota los chicos en la calle. 聽Y aquello, pocos a帽os m谩s tarde, parece otro mundo, un para铆so donde todo estaba al alcance de la mano.

A pesar de las crisis que se suceden, y de que la que atravesamos desde 2008 lleg贸 聽para quedarse, el crecimiento global no es negativo por ahora, solo se ha hecho lento pero ya nos preocupa gravemente. No hay crecimiento negativo todav铆a pero los pa铆ses de Europa aceptan formas novedosas del autoritarismo del dinero: cambios de gobierno impuestos por los bancos en Italia y Grecia, 鈥渃orralito鈥 聽en Espa帽a donde a los ahorristas les vendieron bonos 鈥渂asura鈥 sin advertirlos, amenazas en Irlanda o Portugal, advertencias para Francia y Alemania, represi贸n e imposiciones fuera de la soberan铆a popular y estatal por todas partes.

Austeridad conciente

Actualmente el crecimiento mundial es del 1 por ciento, lo que implica m谩s o menos cien mil millones de euros para un pa铆s chico. Y sigue siendo demasiado para permitir la regeneraci贸n de la naturaleza. Pero por mucho que la crisis 聽provoque efectos parecidos a cierto nivel con el decrecimiento, no es lo mismo que crecimiento negativo.

El decrecimiento es la austeridad consciente, otra forma de relacionarse con las cosas y valorarlas, otra forma de estar en el mundo y vivir. Es el bienestar profundo en armon铆a y no la obesidad por exceso de comida chatarra ni la dieta forzosa que lleva a la desnutrici贸n y a la muerte. Son grandes las diferencias y es preciso verlas bien. Estamos 聽a la vista de un problema serio: mantenernos con la mentalidad de las sociedades en crecimiento, pero sin crecimiento. Es decir: una frustraci贸n sin v谩lvula de escape.

Para abajo, pero sin querer

Lo que tenemos en medio de la crisis es menos crecimiento debido a la dificultad del capital financiero para realizar activos y llevarse la parte que exige, y consiguiente presi贸n sobre el Tercer Mundo, incluida la Argentina, para permitir la explotaci贸n de sus riquezas contaminando y corrompiendo para no mantener la tasa de ganancia.

La sociedad occidental entera sufre la confusi贸n, el paro, el aumento de las diferencias entre ricos 聽 y pobres, la concentraci贸n cada vez mayor, el abandono de la salud, la educaci贸n, la justicia, entre otras cosas.

Hace casi 40 a帽os Andr茅 Gorz dijo: 聽鈥淓sta ca铆da en el crecimiento y la producci贸n que hubiera podido ser buena en otro sistema (menos coches, menos ruido, m谩s aire, jornadas laborales m谩s cortas, etc.) tendr谩 efectos completamente negativos: la producci贸n contaminante se convertir谩 en un producto de lujo fuera del alcance de las masas, aunque seguir谩 estando al alcance de quienes se lo puedan permitir; las desigualdades crecer谩n, los pobres ser谩n relativamente m谩s pobres y los ricos, m谩s ricos鈥.

Sarmiento nos da lecciones todav铆a

La alternativa de Woody Allen se puede cambiar en esta 鈥渄ecrecimiento o barbarie鈥. Nosotros, en la Argentina, hemos padecido durante mucho tiempo la 鈥渃ivilizaci贸n o barbarie鈥 como modelo de establecimiento del estado 鈥渕oderno鈥. Hoy vemos igualarse aquellos t茅rminos porque el crecimiento capitalista amenaza con llevarnos derecho a la barbarie.

El decrecimiento es un cambio de esquemas sociales y mentales, asumir otra l贸gica, vivir 聽sobrios y felices, trabajar y consumir menos, producir menos basura y reciclar m谩s.

Evitar la acumulaci贸n fren茅tica y gozar del aire, del sol, de la amistad libre y lenta, ser de nuevo alegres sin motivo y disfrutar de cada cosa y con cada persona sin c谩lculo ni apuro.

El turismo, un ejemplo

La necesidad de viajar, el esp铆ritu de aventura, se ha convertido como todo en una industria: el turismo. Se ha terminado por ofrecer al turista siempre el mismo paisaje 聽y las mismas diversiones en hoteles siempre iguales, todo 鈥済lobalizado鈥 y a precios cada vez m谩s bajos.

Las diferencias las ponen los lugare帽os en la medida en que les permiten aparecer en escena como adorno y en que no est谩n ellos tambi茅n corrompidos por la industria tur铆stica que todo lo ordena para su beneficio.

Pero la escasez de petr贸leo y el desequilibrio clim谩tico han puesto un l铆mite que nos hace pensar en los viajes de anta帽o. Tenemos noticia de que en otras 茅pocas el viaje se preparaba largamente y se recorr铆a despacio con gran atenci贸n cada lugar tomando notas de lo que se ve铆a y aprendiendo si fuera necesario los idiomas locales. Tenemos ejemplos notorios de viajes famosos, aunque demasiado excepcionales para mencionarlos.

Nosotros, por nuestra parte, regresamos cargados de artefactos, 聽fotos y pel铆culas, deslumbrados y desinformados, y olvidamos r谩pidamente a la espera de otro viaje similar. La finalidad de aprendizaje queda limitada a experiencias que se revelan 聽manipuladas y lo que sigue a cada regreso es una sensaci贸n de frustraci贸n.

No a la colonizaci贸n mental

Para la sociedad en decrecimiento, que es la opci贸n a la barbarie o a la extinci贸n, 聽se requiere una seria descolonizaci贸n de las mentes, pero las circunstancias 聽pueden ayudar a conseguirlo.

En el camino en que estamos metidos, los efectos ser谩n cada vez m谩s negativos: 聽la producci贸n contaminante se convertir谩 en un producto de lujo fuera del alcance de las masas, aunque seguir谩 estando al alcance de quienes se lo puedan permitir; las desigualdades crecer谩n, los pobres ser谩n relativamente m谩s pobres y los ricos, m谩s ricos.

La sociedad debe eligir vivir con sobriedad como quisieran los que ven surgir los problemas sin soluci贸n 聽de seguir el rumbo actual.

Ya no se podr谩 viajar 15 d铆as a las ant铆podas porque la 聽brev铆sima edad de oro del consumismo en kil贸metros habr谩 pasado para siempre. Y con 茅l viajes programados que siempre terminan en el desencanto de no haber visto ni hecho lo que dese谩bamos.

Fuente: AIM Digital

1 comentario

  1. Fabi谩n Barrionuevo

    Como alternativas del “sistema democr谩tico”. Pero tambi茅n se podr铆a salir de ese “bipartidismo” como el cuento del chef que reuni贸 a las aves antes de faenarlas para que debatan y decidan en asamblea el tipo de salsa o cocci贸n con que desean ser comidas. Cuando las aves le dijeron que no quer铆an ser comida de ninguna manera, este les dijo: “lo siento esa no est谩 entre las opciones”…

    4 marzo, 2012 a las 20:06 · Responder

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