Grupo de Reflexión Rural Facebook GRR Defensa de Monte y Selva Paren plantaciones forestales
Contacto
Sábado 24 de Junio de 2017
Publicado por

Experiencias

· 24 Septiembre de 2012

Lena, una neo-rural de Navaluenga, España

Lena y su perro

Hace tres días que se han ido mis perros al monte, nunca habían estado tanto tiempo fuera de casa, estoy triste, son muy importantes para mí.

Lena, tiene una forma de decir, y de escuchar las cosas,  que restituye en las palabras el peso y el lugar que muchas veces pierden en nuestra sociedad.

La conocí hace un año, cuando toscamente intentaba introducir por una rendija del localcito donde enseña inglés una fotocopia donde promocionaba una charla que organizaba con la gente de Equo – partido que defiende la ecología política en España-, y ella abrió raudamente la puerta. No solo no se molestó, sino que al día siguiente fue de los primeros en llegar.

Así que, cuando Paola y yo la visitamos en la casa que tiene a unos kilómetros del pueblo, y fuimos recibidos por tres alegres y bullangueros perrunos, lo primero que quisimos saber, fue acerca de las circunstancias de su regreso.

Seguramente volvieron durante la noche o a primera hora de la madrugada, estaban famélicos, ¡son muy malos, no saben lo que me hacen sufrir! -les reprocha con un guiño cariñoso y  una distendida alegría. Se los lleva esta, una jovenzuela de manchas negras y marca perro, al que encontró por el monte, y los otros lo siguen.

Lena vive en este lugar apartado, con vistas a la Sierra de Navalmoral, cercana a la de Gredos,  en compañía de los perros, su yegua blanca, y de un montón de pájaros que sobrevuelan por el monte cercano.

Dentro del entorno rural que conozco, Lena Pettersson es de las personas que mejor representan los valores que pueden aportar los “neorrurales”o “neocampesinos”, a nuestra sociedad.

Como se verá en la entrevista, su aporte no se sitúa en un accionar de repercusión inmediata, y ni siquiera tiene que ver con un seguimiento “estricto” de los postulados de la ecología, quizás por que lo rígido, y lo estricto, se contraponen con la creatividad y el descubrimiento propios de este pensamiento, sino que cultiva una curiosidad siempre abierta a la sorpresa, y le gusta ir hilando un paulatino  tejido de relaciones personales, que busca propiciar los lugares de encuentro.

En estos días, nos contagia su entusiasmo a través los artículos y fotos que publica en un blog Plazanavaluenga, que hemos creado para hablar de ecología y de las cosas del pueblo.

¿Lena tu eres una neorrural atípica, o reincidente, dado que en tu adolescencia viviste en Kjula, Suecia, una zona rural de granjas dispersas?

Bueno, en fin, no sé si soy una neo-rural, no conozco las cláusulas, tu las conoces- se ríe-, mi relación con la naturaleza empezó muy pronto; desde siempre recuerdo que nuestros padres nos llevaba a mi hermana y a mí al campo, a esquiar, andar, merendar, recoger frambuesas, arándanos y fresas silvestres… Estoy muy agradecida a mis padres por haberme transmitido dos de los pilares de mi vida: el amor a la naturaleza, y el amor a los libros. Hasta los nueve años viví en Sollentuna, a las afueras de Estocolmo, cerca de un lago y con el bosque al lado. Luego nos mudamos más al campo, a Kjula, donde durante muchos años iba todas las tardes a una granja para ayudar a cuidar a los caballos y las vacas que tenían allí. Incluso en mi “paréntesis urbano”, mi vida en Estocolmo desde los 19 hasta los 32 años, la naturaleza siempre estaba presente, ya que la capital sueca es una ciudad con muchos parques y mucho agua, un lugar donde la ciudad y el campo se entremezclan. Siempre he necesitado pasear mucho entre árboles.

Ahora no podría vivir en una ciudad, ni siguiera en Estocolmo, pero aun así considero muy importantes esos años por las experiencias que me proporcionaban, por la gran variedad de gente que conocí, de trabajos que hice, de estudios que cursé.

Paola, Maruja y Lena

También estuve algún año en el Partido Verde sueco cuando se creó. Aunque no en el sitio adecuado; ya que era joven, y mujer, me eligieron para formar parte del órgano administrativo; no era lo mío, y me sentía muy inútil. Ahora pienso que esto es una enseñanza de la Naturaleza: todo sirve para algo, pero hay que encontrar el lugar correcto donde pueda cumplir su función.

Recuerdo que el motivo principal de acercarme al Partido Verde, fue que era la primera vez que oí (en una entrevista en la radio) a un representante de un partido cuestionar el crecimiento económico como la gran meta de la sociedad.

Bueno, también residiste un par de años en Madrid, y hace 15 años que estas en Navaluenga. Tú sueles decir que no sientes que participes lo suficiente, pero para no hacerlo, ¿has estado en muchas cosas, no?

No sé, creo que todavía estoy buscando la forma de actuar en la sociedad. Aunque también pienso que es muy importante que cada uno intente vivir de acuerdo con sus convicciones en su vida diaria, en lo que se refiere al consumo, a las relaciones humanas y con la naturaleza (y con uno mismo), etc. Y me siento afortunada al poder realizar un trabajo que tenga  sentido: en mis clases de inglés busco, siempre que sea posible, utilizar el aprendizaje del idioma como herramienta, como una puerta, para conocer, comunicarse y compartir.

Los primeros años de vivir aquí no conocía a gente en el pueblo con quienes compartía valores e intereses. Por ejemplo, cuando quitaron una parte de la Dehesa para convertirlo a un campo de golf, yo pensaba que era la única que no estaba de acuerdo. Me parecía muy triste ver como se destruía ese paisaje natural donde todas las mañanas paseaba antes.

Pero ahora voy conociendo cada vez a más gente que buscan una forma más armónica de vivir, que piensan y cuestionan las cosas, que no se obsesionan con el dinero y el bienestar material. Estamos intentando hacer algo, cosas muy modestas, como los “encuentros de lectura” una vez al mes, o reuniones sobre horticultura ecológica o consumo ético… Y también ver como podemos encontrar y divulgar información sobre los asuntos del pueblo, ya que se echa mucho de menos una transparencia y participación democrática.

Se que no vas a estar de acuerdo, y que te sorprendes por ciertas generalizaciones y deslumbramientos que tenemos con los pueblos nórdicos, pero insisto, ¿no crees que vienes de una sociedad donde los planteamientos de la ecología política se comprenden mejor?

Quizá en algunos aspectos hay más conciencia en Suecia, en temas como el reciclaje, utilización de venenos en agricultura etc. Pero en cuanto a la comprensión de que hay bajar nuestro nivel material para no seguir fomentando la injusticia y la destrucción del planeta… no me parece que exista esa comprensión de forma generalizada ni en España ni en Suecia.

Pero claro que me parece bien que en Estocolmo el transporte público funcione de forma eficaz, que se puedan volver a llevar a las botellas y latas vacías a la tienda para su reciclaje, que en un supermercado normal se pueda comprar hortalizas ecológicas y chocolate de comercio justo…

Hace unos días nos hablabas de los textos de inglés y su inducción al consumo y su nulo ecologismo.

..El mundo que aparece siempre es el de los centros comerciales, de los teléfonos móviles, la ropa, la televisión, del ocio consumista, los viajes, las estrellas del cine y de la música comercial… Cuando se estudia el futuro se suele hacer con el tipo de pregunta de “crees que iremos de vacaciones a la luna dentro de veinte años?”

Tu “desastrosa” huerta, tiene unos magníficos espárragos, esos ajos que comes como ajetes, las habas, las fresas…, en fin,  ¿más quisieran muchos, no?

Paola, Maruja y Lena

No sé, la tengo un poco descuidada, ¿no te parece? -se ríe- es que no le dedico mucho tiempo, soy bastante dispersa, y bastante chapuza; es imposible que un surco me salga recto, el compost lo utilizo siempre  antes de que esté del todo, los tutores de los tomateras siempre los pongo demasiado endebles… pero bueno disfruto, y a pesar de lo chapuza, gran parte de lo que como viene de mi huertita. Ahora, aparte de los espárragos para revueltos, es época de muchas ensaladas, por las lechugas que maduran todas a la vez, de platos con acelgas, con habas, y dentro de unas semanas estarán las primeras patatas…

Es que sólo llevo un año viviendo aquí. Antes vivía en una urbanización al otro lado del río, y el proceso de venirme aquí, de encontrar la parcela, de construir la casa, fue bastante largo e intenso. Necesitaría más tiempo, y aparte de la huerta ahora me dedico bastante a hacer “revivir” el terreno alrededor de la casa, de encontrar el equilibrio entre las partes cultivadas y las partes silvestres, de sacar la personalidad de los distintos rincones de la finca. Es un trabajo muy bonito; para los que no somos muy creativos en nosotros mismos, es como algo que nos permite participar en la creación.

Los paseos diarios con mis perros por el monte es algo también muy importante; disfrutamos los cuatro, y yo creo que también lo necesito para mi salud física, mental y espiritual. Luego están los libros, la música, por cierto, ¿sueles escuchar “Carne cruda” en el oasis cultural que es Radio Tres? Últimamente habla mucho de temas relacionadas con el 15M – los amigos… En fin, como te decía, soy muy dispersa, creo que no voy a hacer nada realmente bien. Aún así, me siento muy afortunada de poder llevar esta vida.

Hace unos días Lena fue a visitar a sus ancianos padres a Suecia. Cuando vuelva, seguirá con sus largos paseos por el campo, con los temas que trata en el blog, el agua del pueblo, su clasificación de las “malas hierbas”, y su búsqueda de mayor transparencia en la política local, y con los encuentros que organizamos para charlar de las cosas de aquí.

Al igual que ella, yo no sé bien que es un neo-rural, pero si tiene que ser de alguna manera, me gustaría que se parezca a Lena.

Por Gonzalo Quiroga

4 comentarios

  1. Melisa

    gracias muy linda nota, estaria bueno que pongan notas de neo rurales de argentina, saludos!!!

    26 Septiembre, 2012 a las 22:02 · Responder
  2. gonzalo quiroga

    Gracias Melisa, supongo que irán surgiendo artículos sobre neorrurales argentinos, pero en mi caso, vivo en Navaluenga, España, y los que puedo aportar, es de gente de la zona.
    Saludos,

    Gonzalo Quiroga.

    27 Septiembre, 2012 a las 4:40 · Responder
  3. José Luis Siviero

    Muy buena nota Gonzalo! Y muy interesante la experiencia de Lena. Están en el buen camino hermanos de Navaluenga.
    Un fraternal abrazo.

    4 Octubre, 2012 a las 17:26 · Responder
  4. José Luis Siviero

    Muy buena nota Gonzalo! Y muy interesante la experiencia de Lena. Están en el buen camino hermanos de Navaluenga.
    Un fraternal abrazo.

    4 Octubre, 2012 a las 17:53 · Responder

Dejá tu comentario

Tu email no será publicado. Campos requeridos *