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Lunes 26 de Junio de 2017
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@joselo_siviero

Huerta y Chacra

· 18 Noviembre de 2011

Los cuatro principios de la agricultura natural

Por Masanobu Fukuoka

Les invito a recorrer muy cuidadosamente estas fracciones de tierra. A nuestro paso, las libélulas y polillas se alzan agitadamente del suelo. Las abejas zumban de flor en flor. Si apartamos las hojas vemos insectos, arañas, ranas lagartijas y numerosos otros animales alborotándose bajo la fresca sombra, mientras los topos y lombrices horadan la superficie.

Este arrozal es un ecosistema equilibrado. Las comunidades vegetales y de insectos mantienen aquí una relación estable. Es bastante común que, sin afectar la cosecha, una plaga barra a través de esta zona.

Y ahora observen Uds. un momento el campo del vecino. Los yuyos han sido erradicados con herbicidas y cultivación, y los animales e insectos del suelo fueron exterminados con veneno. El suelo fue lavado de materia orgánica y microorganismos con fertilizantes químicos. En el verano podemos ver cómo los campesinos cumplen su labor, llevando máscaras de gas y largos guantes de goma. Aquellos arrozales cultivados continuamente por más de 1500 años, ahora han sido agotados por las prácticas de explotación de una sola generación.

Los cuatro principios

El primero es NO CULTIVACIÓNo sea no arar ni dar vuelta la tierra. Durante siglos, los agricultores supusieron la esencialidad del arado para cultivar la tierra. Sin embargo, para la agricultura natural, la no-cultivación es esencial. La tierra se cultiva sola naturalmente por medio de la penetración radicular y la actividad de los microorganismos, pequeños animales y lombrices.

El segundo es NINGUN FERTILIZANTE QUIMICO O COMPOST PREPARADO. La gente interfiere con la naturaleza, y por más que se esfuerce, no puede remediar las heridas resultantes. Estas prácticas agrícolas descuidadas drenan los nutrientes esenciales del suelo y el resultado es su agotamiento anual. Si se lo deja solo, el suelo mantiene su fertilidad naturalmente, de acuerdo con el ordenado ciclo de la vida vegetal y animal.

El tercero es NO DESHERBAR ARANDO O CON HERBICIDAS. Los yuyos juegan su papel en la construcción de la fertilidad del suelo y en el equilibrio de la comunidad biológica. Como un principio fundamental, los yuyos deben controlarse pero no ser eliminados. En mis cultivos, el rastrojo, la cobertura de trébol blanco interplantado con las cosechas, y la inundación temporaria proveen un eficaz control de yuyos.

El cuarto es NO DEPENDENCIA DE LA QUIMICA. (1). Desde la época cuando se desarrollaron plantas debilitadas como resultado de tales prácticas artificiales como arar y fertilizar, las enfermedades y desequilibrios en las comunidades de insectos se convirtieron en un gran problema para la agricultura. Los insectos dañinos y las plagas están siempre presentes, pero en la naturaleza no ocurren al punto de necesitar el uso de una química venenosa. El enfoque sensible ante la enfermedad y el control de insectos es cultivar cosechas vigorosas en un medio ambiente saludable.

(1) Para fertilizar, Fukuoka utilizaba la cobertura leguminosa del trébol blanco, retornaba el rastrojo al campo y agregaba un poco de estiércol de gallina.

Breve síntesis extraida de su Libro “La Revolución de un Rastrojo”. (El tema es desarrollado -ítems por ítems- más en profundidad por Fukuoka en su libro).

2 comentarios

  1. Enriqueta Perez

    Muy interesante lo que publicais,me dedico a la educación y llevo la huerta con mis alumnos.Aprendo con vosotros.
    un abrazo.Keta.

    31 Enero, 2012 a las 17:59 · Responder
  2. juan miguel gortari

    Quisiera saber si conocen la tecnica de la permapicultura. Quiero dar con el manuar de Oscar Perone y no lo consigo.

    18 Diciembre, 2012 a las 19:45 · Responder

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